Reserve su estancia

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Para que usted tome el café a su gusto.

El café, esa maravillosa bebida que nos ayuda a empezar el día con buen pie es protagonista de reuniones con amigos, reuniones de trabajo y el complemento ideal para momentos de tranquilidad mientras lee un libro o mira el ajetreo de la alegre calle Granada desde su habitación en Palacio Solecio. Los malagueños somos muy particulares a la hora de pedir nuestro café buscando la proporción perfecta de café y leche para que esa fantástica taza de café que estamos deseando disfrutar sea exactamente como la que tenemos en mente. Es por eso que tenemos una lista de opciones donde elegir: La historia detrás de esta curiosa manera de pedir los cafés tiene su origen en el Café Central, tradicional cafetería en funcionamiento desde principios del SXX que está ubicada en el centro histórico malagueño a solo unos minutos andando de Palacio Solecio. El dueño del Café Central, José Prado Crespo, allá por los años 50, veía que cada cliente pedía una cantidad determinada de café y leche y cuando no estaba a su gusto pedían que los volviera hacer. Entonces decidió crear este menú en forma de cartel que hoy en día nos sigue sirviendo para poder disfrutar de un café a nuestro gusto. Se le ocurrieron 9 variedades distintas: desde el solo con solo café hasta la nube con un poquito de café y mucha leche. Pero no le cuadraba en el dibujo que había diseñado para su cartel, necesitaba uno más. Y es así como a uno de los camareros que trabajaba con él se le ocurrió el “no me lo ponga” a modo de broma, lo que dio lugar a esta conocida imagen que incluye las 10 denominaciones cada una con su taza de café mostrando la proporción de café y leche. Este cartel se acabó plasmando con azulejos en la pared de esta mítica cafetería y que hoy día se puede ver ahí. La marca malagueña de café, Santa Cristina, popularizó esta imagen al usarla como decoración en paquetes y servilleteros.   Foto: Café Cental Málaga